Si dius que em trobes petita,
lletja i baixa d’estat,
tenc s’enteniment posat
allà on se necessita.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Seny, saviesa. Bogeria, ignorància
Artà
1214
III
Yo tenía siete perros. Uno me lo pilló el tren.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que seis.
De los seis que me quedaban uno se fue de un brinco.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que cinco.
De los cinco que quedaban, uno se fue de un salto.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que cuatro.
De los cuatro que quedaban, uno se murió de sed.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que tres.
De los tres que me quedaban, uno se murió de tos.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que dos.
De los dos que me quedaban, se llevó uno el tío Bruno.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que uno.
El uno que me quedaba, se le salió a la portera,
y le dio un palo mortal por cagarle en la escalera.
Aquí acaba el cantar.
Si estaves enamorada,
¿que no m’ho sabies dir?
Com per altres m’has fer dir
que no et festeig, que ets casada!
Dona hi ha en es meu carrer
qui s’empatxa si duc punt:
tot quant duc me lluu damunt,
no som, com ella, eixanguer.