Enc que caigueu com un ruc
que sols no pugueu dir pruna,
encara n’heu de beure una,
perque es ventre no s’eixug.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Tasses
Manacor
425
III
Estaba el señor don Gato sentadito en su tejado.
Miau, miau, miaramau!
Ha recibido una carta de si quiere ser casado.
Miau, miau, miaramau!
Ha recibido una carta de si quiere ser casado.
Miau, miau, miaramau!
Con una gatita blanca, sobrina de un gato pardo.
Un día, por darse un beso, se ha caído del tejado.
Se ha roto siete costillas, el espinazo y el rabo.
Aquí están siete doctores a curar al señor Gato.
A la primera visita, el gato estaba muy malo.
A la segunda visita, ya se había agravado.
El se quiere confesar de las cosas que ha robado:
cuatro vasijas de leche, piezas de queso otras cuatro.
A la tercera visita, ya lo encuentran estirado.
Las gatitas van de azul; los gatos de colorado.
Se lo llevan a enterrar por la calle del Pescado.
Al olor de la sardina, el gato ha resucitado.
Por eso dice la gente: Siete vidas tiene un gato.
En mi vida he visto yo lo que he visto esta mañana:
Un pajarito en la torre repicando las campanas.
Es dia que et casaràs,
si pots, envia-m’ho a dir:
si el conec, diamant fi,
sabré si bon partit fas,
i llavò un present tendràs
per recordança de mi.
Jo sé una codolada,
sa més gallarda del món:
moltes voltes dins un forn
hi couen qualque esclafada.