Cara de bruixa feresta,
la bona nit te vui dar:
si me tornes engegar,
no tornaré altre vespre.
Enrevolta, al•loteta,
i ara torna enrevoltar:
un revolt a la dreta,
s’altre a s’esquerrà.
Mis padres me casaron siendo doncella niña
con un galán mancebo que yo no lo quería.
Y la noche de novios, el picarón se iba
con la capa terciada y la espada escondida.
Yo me fui tras de él por ver a dónde iría.
Y le he visto que entraba en casa de una amiga.
Yo me acerqué a la puerta por ver lo que dirían.
Y le estaba diciendo: -Abre, monona mía.
-Entrad, entrad, villano, entrad en la cocina,
que la cena está hecha y la carne freída.
-A ti te compraré abanico y mantilla,
y a la otra picarona palos y mala vida.-
Yo me fuí a mi casa muy triste y afligida.
Me encerré dentro el cuarto, allá triste y solita.
En punto de las doce, el picarón venía,
con la capa terciada y la esposa escondida.
-Ábreme, esposa amada, ábreme, esposa mía,
que vengo muy cansado de ganarme la vida.
-No vienes tú cansado de ganarte la vida.
¿Sabes de dónde vienes? De casa de tu amiga.
Dices que me darás palos y mala vida,
y a la otra picarona abanicos y mantillas.
No me darás tu, no, palos ni mala vida:
¡donde pasas las noches, puedes pasar los días!