Mis padres me casaron siendo doncella niña
con un galán mancebo que yo no lo quería.
Y la noche de novios, el picarón se iba
con la capa terciada y la espada escondida.
Yo me fui tras de él por ver a dónde iría.
Y le he visto que entraba en casa de una amiga.
Yo me acerqué a la puerta por ver lo que dirían.
Y le estaba diciendo: -Abre, monona mía.
-Entrad, entrad, villano, entrad en la cocina,
que la cena está hecha y la carne freída.
-A ti te compraré abanico y mantilla,
y a la otra picarona palos y mala vida.-
Yo me fuí a mi casa muy triste y afligida.
Me encerré dentro el cuarto, allá triste y solita.
En punto de las doce, el picarón venía,
con la capa terciada y la esposa escondida.
-Ábreme, esposa amada, ábreme, esposa mía,
que vengo muy cansado de ganarme la vida.
-No vienes tú cansado de ganarte la vida.
¿Sabes de dónde vienes? De casa de tu amiga.
Dices que me darás palos y mala vida,
y a la otra picarona abanicos y mantillas.
No me darás tu, no, palos ni mala vida:
¡donde pasas las noches, puedes pasar los días!
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Esposa dissortada
Maria de la Salut
Assonant
223
IV
Voldria sebre es teus viures
de tu, clavellet daurat.
Digues si t’he manllevat
res que no t’haja tornat;
que tu em fas més s’entonat
que si et devia cent lliures.
Sa saliva tens amarga
com es vinagre de vi.
Sempre veim i sentim dir
que “homo petit, llengo llarga”.
Això no era per creure
ni tan sols per a pensar:
tenir sa gerra en sa mà,
i set, i no poder beure!