Si s’estimat ho sabia,
sa intenció que jo duc!
Vaig prometre d’anar a Lluc
si prest me feia novia.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Casament. Noces. Dot
Inca
1977
III
Silvana se paseaba por la alameda florida.
Y su padre la miraba desde un balcón que había:
-Silvana, si quieres ser mi hija, esposa y querida,
te vestiría de oro, de plata te calzaría,
y la camisa de seda, los guantes de piel muy fina.
-Y las penas del infierno, padre, ¿quién las pasaría?
-Hay un Padre Santo en Roma, hija, y nos perdonaría.
-También un Dios en el cielo y un castigo mandaría.-
Silvana se fue llorando, por la escalera subía.
Y su madre la miraba desde un balcón que había:
-¿Qué tienes, hija Silvana? ¿qué tienes, hija querida?
Si es verdad que soy tu madre, es justo que me lo digas.
-¡Ay, madre, mi buena madre! ¡ay, madre del alma mía!
Aquel traidor de mi padre días ha que me persigue
y dice si quiero ser su hija, esposa y querida.
-Si esto es verdad, Silvana, yo pronto lo arreglaría:
tu te pondrías mi ropa, yo la tuya me pondría..-
Ellas cambiaron de ropa día de Pascua florida.
La que una se quitaba, la otra se la ponía.
Fueron al cuarto del Rey por ver si las conocía.
Y la madre entró en el cuarto triste y descolorida:
-Buenos días, señor Rey. –Buenos días, prenda mía.
Sube a la cama, Silvana, que voy tres veces florida:
el primero fue don Carlos, segunda, doña María,
y después nació Silvana que tú buscas por querida.
-Tú te quedas mi Señora mientras en el mundo viva ,
porque has sabido guardar mi honra y la de mi hija.
Un dissabte dematí,
molt prest me vaig aixecar.
Dic: -Jesús, si estau amb mi,
que me vaig a confessar!-
Quan a dins l’esglèsia entrava,
amb un frare em vaig topar.
Vaig dir: -Pare confessor,
¿me voldria confessar?
Però es meus pecats són massa!
-Fieta, això no embarassa,
si bon propòsit hi ha!
Diguès, fieta, diguès,
deixa anar els mals pensaments.
Si amb mi et vols confessar,
digues els deu manaments.
-Una pastoreta hermosa,
que bé ama el seu pastor,
se troba molt ansiosa,
baix dels peus del confessor.
Pare, ja estic confessada,
me don la bendició!
-Fieta, jo no som frare,
ni tampoc som confessor.
Jo som el mateix pastor
de qui estàs enamorada.
-Trista de mi, desditxada,
la gent ¿què dirà de mi?
Es pecats he hagut de dir
a un qui m’ha festejada!-
Sa carta ben feta està
i d’es seu cap ideada,
i ella és arribada,
baix d’es portal la trobà,
i ella la va donar
a llegir a sa veïnada.
Quan mentre la s’escoltava,
se va posar a plorar
i li va dir: -Ara, ja,
Guiem, ja m’has olvidada!
D’es Mercat i de d’allà
per s’hort de Ses Politxones
se’n solen dur ses persones
a son Catiu a enterrar.