-¿Per què no em restituïu
sa fia que m’heu robada?
-Jo no en tenc d’altra a sa casa,
i vós n’hi teniu un niu.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Raptes i fugues d'al·lotes
Sineu
2067
III
Comana’m molt es patró
i ets altres mariners,
i, llavò, si n’hi ha més,
no plangues es dir-los-hó.
Estaba la niña bordando corbatas
con tijeras de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero, pidiendo posada.
-Si mis padres quieren, yo, de buena gana.-
Salieron sus padres, le dieron posada,
le pusieron cama en medio una sala;
cortinajes de oro, sábanas y almohadas;
y a la media noche ya se levantó;
a la más pequeña ya se la llevó.
Se la levó al monte y le preguntó:
-Dime, niña Flora, dime, niña Flor,
dime tu apellido y tu nombre no.
-Me llamo Elena.- ¡Ay, qué desgracia!
Sacó un puñal de oro y allí la mató.
A los quince años, por allí pasó
y vió un pastor y le preguntó:
-De quién es esta ermita que aquí veo yo?
-Es de Santa Elena que usted la mató.
-Maldito el convento y el que lo fundó,
que por ti, Elena, voy a la Inquisición!
Un fadrí qui pot trobar
una al•lota virtuosa,
rica, discreta i hermosa,
encara se pot casar;
però tan poques n’hi ha
que és cosa dificultosa.