Passat-demà és festa,
Sant Juan la fa.
’Gafa l’escopeta
i se’n va a caçar.
Tira un tir, dos tir,
mata un gorrió;
llavò en tira un altre
i mata un senyor.
Se’n va per l’esquerra,
mata un animal;
se’n va per la dreta,
mata un general.
Llavò troba un frare,
li tira una bala,
li troba una monja,
li tira una taronja.
Tira un tros de pa,
surt un capellà.
I tira un bastó,
li surt es Rector.
Tirurit, Sant Pere,
tirurit, Sant Pau!
Sa coa de s’ase
penjada a un clau.
Surt En Bisquerra,
sonant sa guiterra.
Llavò Na Mangola,
sonant sa viola.
Com una cotorra
cantà sa cançó.
Corre, corre, corre,
que ve es senyor!
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Humorístiques
Artà
Assonant
25
IV
Es meu enamorat du
es guardapits d’endiana
amb una bossa de llana,
però no hi està ningú.
Al salir de Casablanca, pasé por la romería,
i vi a una mora lavando en la fuente cristalina.
-Apártate, mora bella, apártate mora linda;
deja que mi caballito beba de esta agua tan limpia.
-No soy mora, caballero; yo soy cristiana cautiva.
Me cautivaron los moros cuando yo era chiquilla.
-Si quieres venir conmigo, a casa te llevaría
encima de mi caballo...Anda, pues, vidita mía!
-Muchas gracias, caballero, con mucho gusto, vendría.
Las ropas que yo lavo, ¿dónde dejarlas podría?
Las que son de plata y oro, de asiento nos servirían.
Las que son de poco precio, corriente las llevaría.-
Él se apea del caballo y a la morita subía,
y después los dos dichosos hacia su tierra partían.
Al pasar por estos montes, la morita sonreía.
-¿Por qué ríes, mora bella? ¿por qué ríes, vida mía?
¿Te ríes del caballero, del caballo o de la silla?
-No me río del caballo ni me río de la silla,
y menos del caballero que a buena tierra lo guía.
Es que veo tierra patria, que es mi tierra tan querida.-
Al pasar por estos bosques, empezó a llorar la niña.
-Dime, niña, por qué lloras; dímelo, niña querida.
-Lloro porque en estos bosques mi padre a cazar venía
con mi hermano Moralejo y Linda en su compañía.
-¿Qué voces oigo, Señor, Virgen sagrada María?
Dime quiénes son tus padres. –Son los Condes de Oliva.
-Pensando llevar mujer, llevo a una hermanita mía!
Abra, madre, las puertas, ventanas y ventanillas,
que aquí os traigo la rosa que llorabais noche y día.
Que repiquen las campanas, que repiquen de alegría,
que ha aparecido la mora que en España fue cautiva!-
La madre, al oir esto, desde el balcón se tiró
a los brazos de su hijo y allí vino y descansó.
-Qué suspiros tan bonitos, hijos de mi corazón!
Qué suspiros tan bonitos! –Allí vino y descansó.
Un homo, quan pot, que prenga,
que quan vol no li cau bé.
Un gall a son galliner,
comanda de lo que hi té;
qui no és ase, que ho momprenga,
perque aqueixa perendenga
pensa en mi, per això ho sé.