M’enterren per dar-me vida;
d’aquí ve sa vostra sort;
i, per donar-me la mort,
me fan mala sa partida.
De mi surt es goig, sa vida
d’es més gran divertiment.
Som amic d’alegrar gent;
tenc un fii que a tothom gosa
i s’és fet tot una cosa
amb Déu, que és omnipotent.
La sarment, el cep i el vi
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Endevinalles
Sóller
115
II
Tenc sa barca caramull
que em vessa per ses voreres
i tot és de ses porgueres
d’es sitjó d’En Blai Reüll.
Estimat, ¿veus es portal?
Ves-te’n, en trobar que és hora.
Ja hauries d’esser defora
set llengos lluny d’es portal.
Estaba la Coronela sentadita en el balcón.
Sale el Teniente y le dice: -Señora, ¿qué hace aquí?
-Yo espero a mi marido; de la guerra ha de venir.
Di, ¿de dónde viene usted?
-He venido de la guerra por casarme con usted.
-¿No habrá visto a mi marido por la guerra, alguna vez?
-No conozco a su marido ni tampoco sé quien es.
Déme las señas, señora, que lo debo conocer.
-Es un hombre guapo y rubio, gentil hombre y cortés;
lleva las medias de seda, zapatillas a lo inglés;
en la punta de la espada, lleva señas de marqués,
y pendiente de su cuello, lleva un pañuelo francés
que le bordé de pequeña, siendo niña lo bordé,
y en la cofa de la gorra el retrato de Isabel.
-Con las señas que me ha dado, su marido muerto es;
en Valencia lo mataron en casa de Canadés;
y dejó en el testamento que me case con usted.
-Esto yo no lo haría, esto yo no lo haré.
Siete años hay que espero; otros siete esperaré.
Si a los catorce no viene, monjita me serraré.
Todos los muebles y alhajas por monedas los vendré,
y el dinero que me sobre a los pobres lo daré;
y una hija que yo tengo conmigo la pasaré,
y mi hijo Francisquito irá a servir al Rey;
ha muerto el padre en la guerra, que muiri el hijo también.
-Desgraciadita María, desgraciada mujer,
tú hablas con tu marido y no lo puedes conocer.
Dame un abrazo, Maria, que yo soy tu amante esposo.
He venido de la guerar para estar con ti dichoso.