Homo petit no fa vasa;
sa grandàri’ no fa ric.
No n’hi ha cap de presumit,
tant si és pobre com si és ric,
que no tenga cara d’ase.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Alçada i gruix
Sineu
15
III
Diguès, garrida, diguès!
Diguès, i t’escoltaré.
¿Vols-me dir tot aquell bé
que em tenies, a on és?
Estaba la niña bordando corbatas
con tijeras de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero, pidiendo posada.
-Si mis padres quieren, yo, de buena gana.-
Salieron sus padres, le dieron posada,
le pusieron cama en medio una sala;
cortinajes de oro, sábanas y almohadas;
y a la media noche ya se levantó;
a la más pequeña ya se la llevó.
Se la levó al monte y le preguntó:
-Dime, niña Flora, dime, niña Flor,
dime tu apellido y tu nombre no.
-Me llamo Elena.- ¡Ay, qué desgracia!
Sacó un puñal de oro y allí la mató.
A los quince años, por allí pasó
y vió un pastor y le preguntó:
-De quién es esta ermita que aquí veo yo?
-Es de Santa Elena que usted la mató.
-Maldito el convento y el que lo fundó,
que por ti, Elena, voy a la Inquisición!
Dins mon cor tenc una pauma
feta del Sant Esperit.
De ses paraules que he dit,
sa darrera és qui hi nom Jaume.