Estaba el señor don Gato sentadito en su tejado.
Miau, miau, miaramau!
Ha recibido una carta de si quiere ser casado.
Miau, miau, miaramau!
Ha recibido una carta de si quiere ser casado.
Miau, miau, miaramau!
Con una gatita blanca, sobrina de un gato pardo.
Un día, por darse un beso, se ha caído del tejado.
Se ha roto siete costillas, el espinazo y el rabo.
Aquí están siete doctores a curar al señor Gato.
A la primera visita, el gato estaba muy malo.
A la segunda visita, ya se había agravado.
El se quiere confesar de las cosas que ha robado:
cuatro vasijas de leche, piezas de queso otras cuatro.
A la tercera visita, ya lo encuentran estirado.
Las gatitas van de azul; los gatos de colorado.
Se lo llevan a enterrar por la calle del Pescado.
Al olor de la sardina, el gato ha resucitado.
Por eso dice la gente: Siete vidas tiene un gato.
En mi vida he visto yo lo que he visto esta mañana:
Un pajarito en la torre repicando las campanas.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Temes diversos
Manacor
Assonant
266
IV
Jo tenc sa cara d’arròs
i de macarrons es peus,
tenc ses cames de fideus
i d’estrelletes es cos.
Com veig que te n’has d’anar
a sa Vall, que és tan enfora,
no tenc alegria una hora
ni profit em fa es menjar.
Encara tenim ventura
que no hi hagi serraller
i, en tancar ses portes bé,
es saig passa i no s’atura.