El día que yo nací nací muy desgraciada:
el primer hombre que vi ya quedé enamorada.
Tres años lo tuve muerto en una sala guardada.
Todos los viernes des año, la ropa le cambiaba,
le componía su sitio con flores y lirios blancos.
Un día, por mi desgracia, se descomponió un brazo.
-Si lo digo a mi padre, es padre para matarme;
si lo digo a mi madre no es mujer para guardarlo.
Mis hermanos son pequeños, de amores no entienden nada.-
Un día se paseaba del balcón a la ventana
y había un labrador en su campo, que labraba.
-Labrador, buen labrador, escuchadme una palabra.
-Ya la escucharé, señora, aunque sean tres y cuatro.
-¿Quieres enterrar un muerto y te será bien pagado?
-Ya lo enterraré, señora, aunque sea sin pagarlo.-
Al bajar por la escalera, ella mil besos le daba:
-Adiós, Luís de mi vida, adiós, Luís de mi alma;
si no fuera por la gente, Luís te acompañaba.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Amor desgraciat
Inca
Assonant
216
IV
Santa Llucia morena
està damunt un serral
i Mancor dins un fondal
que, quan plou, tot tot se nega.
Si me volia casar
d’aquí diumenge, bé puc.
Oh Mare de Déu de Lluc,
vos deman si em convendrà
s’estimat, si em rentarà
sa cara amb pedaç eixut.
M'han dit que demà te'n vas
a muntanya, Magdalena.
Resaria una novena
que es majoral qui vos mena,
en arribar, t'engegàs.