¿Dónde va la inminadora (sic) tan de mañana al convento?
-Padre, si usted es confesor, a confesarme aquí vengo.
-Empieza, niña bonita, a contarme tus secretos,
y, para no hacerlo mal, empieza a los mandaminetos.
-Lo primero que me acuso que no amo a Dios como debo;
he dado mi amor a un hombre, más que a mi vida lo quiero.
Lo segundo que me acuso que paso horas y ratos
con el hombre que yo amo, contándole mis relatos.
Lo tercero que me acuso que a mi casa no lo saben,
y, para no hacerlo mal, lo quiero más que a mi madre.
-Pues síguele tú queriendo hasta el final de la vida,
que yo siempre te querré hasta el resto de la mía.-
A ella le daba angustia; cayó al suelo desmayada
de haberse confesada (sic) con el hombre que ella amaba.
Ay, sí, sí; ay, no, no.
En aqule momento, llegó el cura y los casó.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Temes diversos
Santanyí
Assonant
43
IV
-Virot de Cabrera gran,
oh corb marí de ses Illes,
¿em vols dir per què no dines?
-Perque no tenc gaire fam.
Anau alerta a fer-lós,
al•lotes, males passades,
que es fadrins peguen galtades
en donar paraula a dos.
Al•lota, ¿que no t’ho han dit,
que segava com un moro?
Jo vénc per posar es porro
an es qui hagin dormit.