No s’és post el sol cap dia
que en tu no haja pensat,
que no t’haja comanat
a Cristo crucificat
i a la Verge Maria.
Un día una pastora se fue a pastorear.
Guardando sus rebaños, se puso a cantar:
Do re mi, fa fa fa, do re mi, fa fa fa,
do re mi fa, sol la si do, mi, re, do!
Al pasar por palacio, la Reina que la vió
le dijo: -Pastorcita, tu canto me gustó.
Do re mi, fa fa fa, do re mi, fa fa fa,
do re mi fa, sol la si do, mi, re, do!
Si tú eres buena niña, yo te regalaré
un vestido de seda, también lo bordaré.
¿Quieres vivir conmigo? Feliz tu vivirás,
guardarás mis ganados, también podrás cantar:
-Eso, señora mía, eso no puede ser,
mis padres son ancianos y me han de menester.
Es dia de Sant Miquel
tu t’has volguda esposar;
que molts d’anys pugues estar,
Magdalena, amb En Biel.