Cada dilluns dematí
el meu cor fa sentiment,
germans meus, tenc present
sa dona, quan se morí.
Fonc aquell aqui mamava
lo qui em dava més pesar
cada pic que em despertava
i se n’anava a cercar
sa mamella de sa mare.
Vos assegur que encara ara
no l’ha poguda trobar.
Ell ja no la trobarà,
perque és morta i enterrada.

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Recopilador

Rafel Ginard

Referència bibliogràfica

Cançoner Popular de Mallorca

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Transcripció edició

Classificació

Amoroses

Poble

Inca

Rima

Assonant

Núm de glosa

51

Volum

IV

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Déu vos salve, Reina i Mare;
misericòrdia, Senyor;
Vos qui portau en los braços
el Divino Redemptor.

Sa madona de Son Porc
cuinava fava parada
i a sa primera cuerada
va treure un porcellí mort.

Gerineldo, Gerineldo, Gerineldito querido,
¡si te pudiera tener tres horas en mi retiro!
-No se burle usted, señora, no se burle usted conmigo.
Porque soy vuestro criado, señora, os burláis de mí.
-No me burlo, Gerineldo, que de veras te lo digo.
Entre la una o las dos mis padres se habrán dormido.-
Entre la una o las dos, se oye un pequeño ruido.
-¿Quién rodea mi palacio? ¿Quién pasea en mi castillo?
-No tema, soy Gerineldo, que vengo a lo prometido;
Vengo en zapatos de seda por no hacer tanto ruido.-
Se pusieron a hablar como mujer y marido.
Cansaditos de hablar, se quedaron adormidos.
Cuando el Rey se despertó, dos horas el sol nacido,
se fue al cuarto de la Infanta y los encontró dormidos.
Puso mano a la espada: -¿Que les les tiro o no les tiro?
Si mato a Gerineldo, desde niño lo he tenido;
y si mato a la infanta, mi reino será perdido.
Les pondré la espada en medio: les servirá de testigo.-
La infanta se dispiertó: -Dispiértate, amor mío;
despiértate, Gerineldo,
que la espada de mi padre entre los dos ha dormido.
-¿Por dónde me iré, señora, por no ser tan conocido?
-Sale por el jardín mayor a coger flores y lirios.
-¿Dónde vienes, Gerineldo, que estás tan descolorido?
-Vengo del jardín mayor de coger flores y lirios;
la fragancia de la rosa el color me ha bebido.
-No lo niegues, Gerineldo, que con mi hija has dormido.
De la mañanita, a las ocho, seréis mujer y marido.
-La promesa tengo hecha a la Virgen de la Estrella:
de mujer que ha sido mía, de no casarme con ella.
La promesa tengo hecha a la Virgen del Pilar:
mujer que sirve de dama, de no poderme casar.

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