-Ay, Anita de mi vida, ay Anita de mi alma!
Si tú cumples mis deseos, serás rica y estimada.
-Prefiero vivir con honra que del Rey enamorada.
Si no está aquí mi marido, yo guardo su honra sagrada.-
La Reina falsa y traidora de palacio la escuchaba.
Oyó lo que el Rey decía, no lo que ella contestaba.
Con las palabras del Rey se puso muy enfadada
y mandó hacer un convite en Sevilla y en Granada.
Todos los condes del reino a su mesa los sentaba:
-Que condes y caballeros vengan todos a mi casa.
Y también el Conde Flores que por él se hace la causa.-
A la mitad del convite, la Reina se levantaba:
-Todos los que estáis aquí tenéis la mujer honrada,
menos el Conde de Flores que la tiene muy mundana.
-Si eso es verdad, caballero, yo misma lo presenciaba.
-Pues le quitaré la vida con esta cruel espada!-
A la mitad del camino, encontró a su esposa amada,.
que le sale al encuentro, para darle una abrazada.
-Quítate de aquí, maldita; quítate de aquí, malvada,
que en el palacio del Rey me has hecho bajar la cara!
Y ahora te mataré con esta cruel espada!
-No me mates, mi marido, sin hablar con mi hija amada.-
A la mitad de la escalera, se encuentra con su hija amada:
-Hija mía, serás buena y te dirán que eres mala.
Cuando yo estaré muerta, me lavarás bien la cara;
la presentarás al Rey que diga si soy honrada!
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Esposa dissortada
Sóller
Assonant
31
IV
Reina del cel soberana,
arca del nou Testament,
dau-mos un coneixament
del vostro gran naixement
que ha vengut amb tanta fama;
que Vós sou el fonament
de la més alta muntanya.
Juana-Maria, un sastre
taia un vestit molt rodó.
No el voldria teixidor:
es nom que té ja li basta.
Un pic se va esdevenir
que un favor me demanares;
quan lo’t vaig fer, te n’anares
i mai més te recordares
ni d’es favor ni de mi.