Aquí enfrente hay un jardín, detrás de una liornera;
se pasean dos hermanas, Blancaflor y Filomena.
El Rey turco se pasea: se enamoró de una de ellas.
Se casó con Blancaflor, que Filomena es pequeña.
Al cabo de siete meses, el Rey turco fue a la guerra.
No se fue a la guerra, no; se fue a casa de su suegra.
-Buenos días, buen cuñado. –Buenos días, buena suegra.
-De parte de Blancaflor, que me lleve Filomena.
-Eso sí que no lo haría, eso sí que no lo haré.
-Yo tan bien la trataré como hija mía y vuestra.-
A las cuatro de la tarde, se presentó Filomena,
con un vestido blanco y zapatitos de seda.
Ya la sube en el caballo y se la llevó a su tierra.
A la mitad del camino, el demonio ya lo tenta.
-Si me tenta o no me tenta, no me deja de tentar.
Ahora que tengo ocasión, no la dejaré escapar.-
Ya la baja del caballo, la puso de peña en peña:
-Aquí te saco los ojos, los ojitos y la lengua.-
Por allí pasó un pastor, San Juan Bautista lo era.
Con palabras muy comunas, le pidió papel y tinta.
-El papel sí que lo tengo, pero tinta no me queda.
-La tinta la sacaré de la sangre de mis venas.
Toma, pastor, esta carta, y llevátela a mi tierra,
entrégala a Blancaflor de parte de Filomena.-
Cuando llega a Palacio, a Blancaflor se la entrega.
Al ver lo que le decía, cayó desmayada en tierra.
Turco llegó a Palacio y enseguida pidió dena.
-Dime que habrá de cenar. –Hoy tengo una rica cena.
-¡Jesús, qué carne tan dulce! ¡Jesús, que carne tan buena!
-Más dulces son los suspiros de mi hermana Filomena,
que está solita en el bosque deshonrada, muda y ciega.
Las madres que tengáis hijas, casadlas a vuestra tierra.
Ya veis lo que está pasando a mi hermana Filomena:
la han dejado en el campo deshonrada, muda y ciega.
De raptes i forçadors
Inca
Assonant
A dins es camp de Lanzell
no hi poren anar carrosses
perque ses ombres més grosses
són ses ales d’un capell.
-¿Dónde está el camino, niña, para ir a la ciudad?
-Ai, senyor, vostè ja el deixa a l’altra part del costat.
-Sabes, niña, tu hermosura me ha llegado a cautivar.
-Jo, senyor, som la pastora que pastura aquest rebany.
-Yo quisiera, hermosa niña. en tu rebañito entar.
-En el rebany que jo guardo no hi pot entrar cap galan.
-Vámonos, hermosa niña, los dos al parque a jugar.
-No hi vui anar, que no vénguen els feroços animals.
-Vente conmigo y no temas, allí nadie nos verá.
-Si no hi ha parets que escoltin, els aucells ho contaran.
-El árbol que no hace fruto Dios lo manda castigar.
-També mandarà que cremin qui menja del fruit privat.
-Si lo haces de esta manera, doncellita quedarás.
Tonina, a mi no em sap greu
que rallis amb s’estimat:
quan vendrà "fallo" acabat,
serà profit p’es cos meu.