EL Rey moro tiene un hijo que Pepito se llamaba.
Una tarde de verano se enamoró de su hermana.
Al ver que no puede ser, se pone enfermo en la cama.
Su padre, que estaba enfermo, de este modo le hablaba:
-¿Qué tienes, hijo querido? ¿qué tienes, hijo del alma?
-Tengo un dolor de cabeza que mi corazón derrama.
-¿Quieres que te mate un ave, las que vuelan por la casa?
-Que me la traiga mi hermana y que nadie la acompañe.-
Como era de verano, se puso la falda blanca
y, al verla tan monina, la subió encima la cama.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito blanco la boquita le tapaba.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito blanco la boquita le tapaba.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito blanco la boquita le tapaba.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito blanco la boquita le tapaba.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito blanco la boquita le tapaba.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito blanco la boquita le tapaba.
-Hermano, por ser mi hermano, no me dejes deshonrada.-
Con un pañuelito de seda los ojitos le tapaba.
Al cabo de siete meses la escalera bajaba;
su padre, que estaba enfrente, con los ojos la miraba.
-¿Qué me mira usted, papá, que me mira deshonrada?
Dios les mandará el castigo a mi padre y a mi hermano.-
Al cabo de nueve meses, nació una rosa encarnada
y por nombre le pusieron “Hija de hermano y hermana”.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
De raptes i forçadors
Sineu
Assonant
231
IV
Dins mon cor tenc hortalissa,
corda i gerra per regar.
Com a mi em veuran mudar,
en el món ja no hi haurà
cap frare ni capellà
ni sacerdot per dir missa.
S’oratge d’es teu ventai
m’ha trepanada una galta,
i jo, pensat que era una altra,
no m’he gosat girar mai.
En es lloc de Son Baró
jo hi estaria llogada
sense paga ni soldada,
perque hi sou vós, bona amor.