Por ser hija de un Rey, yo nací desgraciada:
del primer hombre que vi ya quedé enamorada.
Tres años lo tuve muerto, encerrado en una sala.
Se le conservaba el rostro con flores y lirios blancos,
y le mudo de camisa todos los viernes del año.
Un brazo se descompuso, un día, por mi desgracia.
Ay, triste de mi; ay, triste; ay, triste y desconsolada!
Jesús santo, Jesús mío! Ay Virgen inmaculada!
Si se lo cuento a mi padre, es hombre para matarme.
Si se lo cuento a mi madre, no es mujer para callarlo.
Mis hermanos son pequeños, de amores no entienden nada.
Y seguía mi paseo del balcón a la ventana,
y yo vi a un labrador, que su campo bien labraba:
-Labrador, buen labrador, ¿quiere escuchar dos palabras?
-Con mucho gusto, señora, aunque sean tres o cuatro.
-¿Me quiere enterrar a un muerto y será usted bien pagado?
-Yo lo enterraré, señora, aunque sea sin pagarlo.-
Al bajar por la escalera: -Mi navío ya se embarca!
Adiós, Luís de mi vida, adiós, Luís de mi alma!
Si no fuese por la gente, yo detrás te acompañaba,
Adiós , Luís de mi vida, adiós, Luís de mi alma;
te vas sin poderme dar nuestra última abrazada!
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Amor desgraciat
Ariany
Assonant
214
IV
Qui té talent, no rebutja
posar sa mà dins es plat.
-¿Vols-me dir qui m´ha llevat
es picarol a sa trutja?
¿A Sant Llorenç vols anar
allà on Déu no hi habita?
Si jo hagués d’esser ermità
no el voldria per ermità
Jerònia Sineuereta,
no vulgues En Malivern,
perque se’n ´nirà a l’infern
i tu et faràs sa canyeta.