Avui celebra la festa
el més gros sant.
Conforme diuen, fou gegant
de garan altura;
i conforme a sa figura
la veig molt bé.
Per gaiato duu un fasser
i passa un riu,
amb un Minyonet que riu
damunt s’espatla;
amb Ell s’entretén i parla
coses divines.
Oh, nobles calatraviners,
quina diada!
Tota sa vostra currada
’vui surt a llum.
Estau alerta a s’alum
per por d’olor,
que seria un desfavor
per una al•lota
que és convidada!
Vos diran qualque paraula
que haureu de guardar.
Se farà un gran dinar
cosa pomposa-;
Arròs amb cabra ronyosa
a bastament,
i vinet del més corrent
i batiat;
i de figues un bon plat
de tota casta.
Aquest dia tot se gasta ,
calatravins.
Tot l’any anau amb xoquins,
espellingats,
bruts com uns escaravats,
plens de pudor.
Emperò en sentir s’olor
d’es juriol,
per pobre que sia , un vol
honrar sa festa
de Sant Cristòfol. Festa
se n’ha de fer.
Satíriques
Bunyola
Assonant
¿Qui t’empeny, que tant redoles?
Que te n’ets anat de lluny!
Fesses s’anada d’es fum,
que mai més se’n saben noves!
A sa Curia d’Avall
no aneu a cercar pa:
vos afuaran es ca
p’es carreró cap avall.
-Cardinero, cardinero, mi camarero pulido,
si te podía tener tres horas a mi retiro!
-Porque soy vuestro criado, vos en broma lo habréis dicho.
-No, por cierto, jardinero; ¡cuántas veces te lo he dicho!
-¿A qué hora he de venir a rondar vuestro castillo?
-Entre la una y la sods, mio padre estará dormido.
Ponte alpargatas de seda, no serás tan conocido.
Cerca de las once y media, Jardinero va al castillo.
-Yo soy vuestro Jardinero que busca lo prometido.
-Venga, venga, Jardinero; vamos, vamos, amor mío.-
Y se cogen de las manos, y en el cuarto se han metido,
y comienzan a jugar cual si fuesen casaditos.
Y después de haber jugado los dos quedan adormidos.
Cuando el Rey se despertó, dos horas el sol salido,
preguntó por Jardinero; le dicen que no lo han visto.
-¿Dónde estará Jardinero? ¿dónde andará escondido?-
Y buscando a Jardinero, los ve a los dos dormidos.
Se destira de la espalda: -¿Le tiro o no le tiro?
Que, si mato a Jardinero, mi hija se habrá perdido.
Que les tire, que les mate, la espada será el testigo.
-Despiértate, Jardinero, despiértate, ángel mío.
-¿Dónde voy, Princesa mía, tres horas el sol nacido?
-Con zapatitos de seda, y así no harás ruido.
Bájate hasta el jardín a regar flores y lirios.-
Se encontró con el Rey regando flores y lirios.
El Conde, cuando lo vió, se agachó el sombrerito.
-¿Qué haces aquí, Jardinero, que estás tan descolorido?
-La fragancia de la rosa mis colors me ha corrompido.
-Tu no vienes del jardín de regar flores de lirio.
No lo niegues, Jardinero, que con mi hija has dormido.
Y por esto yo te mando, si no quieres un castigo,
que hoy mismo habrás de ser de mi hija su marido.
-Mujer que ha sido mi dama, no quiero vivir con ella.
-Que se bajen los criados, le cortarán la cabeza.
Esto es una deshonra lo que ha hecho a mi princesa.
-Licencia te pido, padre, para irlo a buscar.
-¿Qué licencia quieres tu? La tienes tomada ya!-
Se fue por los siete reinos sin poderlo encontrar.
Y pregunta de quién es el ganado de allá.
-Es del Conde Jardinero que pronto se ha de casar.
-Ella entró en la casa y una limosna pidió.
Cogió el Conde de la mano y lejos se lo llevó.
Ellos se comen los dulces; nosotros, por acá, no.