-Si m’ha sd’enganar, a la fi,
voldria que m’ho diguesses
i el teu cos regoneguesses
es càstig que pot tenir.
Nostro Senyor el te pot dar.
Pots fer comptes que serà
que l avida et llevarà,
si tu m’enganes a mi.
Si tu m’enganes a mi,
que et vull tant de bé, estimada,
una vida desolada
pots fer comptes que tendré,
hermós, polit clsveller,
oh, flor de garanyoner,
oh, brot de murta florida!
Ja se va acabant ma vida
per voler an el teu cos bé.
Ma vida s’acabarà:
farè el joc de l’ermità,
jo cercaré una ermita
i així, al manco, no veuré
persona ane qui vui bé,
que un altre se n’aprofita.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Amoroses
Manacor
Assonant
56
IV
Si a mi me fos estat bé,
a veure’t seria anada;
com una desbaratada
ploraria p’es carrer.
Estaba el señor don Gato sentadito en su tejado.
Miau, miau, miaramau!
Ha recibido una carta de si quiere ser casado.
Miau, miau, miaramau!
Ha recibido una carta de si quiere ser casado.
Miau, miau, miaramau!
Con una gatita blanca, sobrina de un gato pardo.
Un día, por darse un beso, se ha caído del tejado.
Se ha roto siete costillas, el espinazo y el rabo.
Aquí están siete doctores a curar al señor Gato.
A la primera visita, el gato estaba muy malo.
A la segunda visita, ya se había agravado.
El se quiere confesar de las cosas que ha robado:
cuatro vasijas de leche, piezas de queso otras cuatro.
A la tercera visita, ya lo encuentran estirado.
Las gatitas van de azul; los gatos de colorado.
Se lo llevan a enterrar por la calle del Pescado.
Al olor de la sardina, el gato ha resucitado.
Por eso dice la gente: Siete vidas tiene un gato.
En mi vida he visto yo lo que he visto esta mañana:
Un pajarito en la torre repicando las campanas.
Per una dona treu poc
tenir s’homo jornaler,
perque en s’hivern sempre té
s’arrufó devora es foc.