A la vorera de mar, hi ha una donzella,
que brodava mocadors blancs per la reina.
Quan el tengué mig brocat li faltà seda.
-Mariner, bon mariner, portau-me seda.
-¿Quina seda vol vostè? ¿blanca o vermeia?
-Vermeieta la vui jo, que és la més bella.
-Entrau dins la nau, entrau;
anem a‘s mig de la mar triareu d’ella.-
Quan foren a dins la nau la nau fé vela, i s’adormí ella.
Amb el cant del mariner se desperta ella.
-Mariner, bon mariner, portau-me en terra,
que les ones de la mar me donen pena.
De tres germanes que som, som la més bella.
Una es casada amb el Rei; s’altra princesa;
i jo, pobreta de mi, marinereta.
Una du sabates d’or; s’altra, de perles;
i jo, pobreta de mi, duc xinel•les.
El día que yo nací nací muy desgraciada:
el primer hombre que vi ya quedé enamorada.
Tres años lo tuve muerto en una sala guardada.
Todos los viernes des año, la ropa le cambiaba,
le componía su sitio con flores y lirios blancos.
Un día, por mi desgracia, se descomponió un brazo.
-Si lo digo a mi padre, es padre para matarme;
si lo digo a mi madre no es mujer para guardarlo.
Mis hermanos son pequeños, de amores no entienden nada.-
Un día se paseaba del balcón a la ventana
y había un labrador en su campo, que labraba.
-Labrador, buen labrador, escuchadme una palabra.
-Ya la escucharé, señora, aunque sean tres y cuatro.
-¿Quieres enterrar un muerto y te será bien pagado?
-Ya lo enterraré, señora, aunque sea sin pagarlo.-
Al bajar por la escalera, ella mil besos le daba:
-Adiós, Luís de mi vida, adiós, Luís de mi alma;
si no fuera por la gente, Luís te acompañaba.
Tonina, a mi no em sap greu
que rallis amb s’estimat:
quan vendrà "fallo" acabat,
serà profit p’es cos meu.