Si jo em posava a cantar
una cançó acorada,
no hi ha criatura nada,
ni en el món batiada,
que no es posàs a plorar.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Cantadors
Sineu
231
II
Es vent d’es teu davantal
faria moldre un molí,
Quantes paies fa fugir,
des que hi va qualque fadrí,
de s’era de Déu-lo-sal!
Es meu estimat garbeja
amb un ase i un cavall;
jo ho dic i no l’he vist mai
i ha més d’un any que em festeja.
Estaba la niña bordando corbatas
con tijeras de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero, pidiendo posada.
-Si mis padres quieren, yo, de buena gana.-
Salieron sus padres, le dieron posada,
le pusieron cama en medio una sala;
cortinajes de oro, sábanas y almohadas;
y a la media noche ya se levantó;
a la más pequeña ya se la llevó.
Se la levó al monte y le preguntó:
-Dime, niña Flora, dime, niña Flor,
dime tu apellido y tu nombre no.
-Me llamo Elena.- ¡Ay, qué desgracia!
Sacó un puñal de oro y allí la mató.
A los quince años, por allí pasó
y vió un pastor y le preguntó:
-De quién es esta ermita que aquí veo yo?
-Es de Santa Elena que usted la mató.
-Maldito el convento y el que lo fundó,
que por ti, Elena, voy a la Inquisición!