Por la Calle de Amargura, se fue la Virgen llorando,
buscando a su Hijo hermoso, buscando a su Hijo amado.
En el revolver una esquina, una señora ha encontrado
y le pregunta si ha visto su Hijo hermoso y amado.
-Si que lo he visto, Señora, en este rato ha pasado.
Una cruz lleva en sus hombos y una cadena arrastrando.
Y yo me he quitado un velo, un velo de mi tocado,
para limpiar su rostro que de sangre va manchado.
Si lo quiere ver, Señora, aquí lo tengo guardado.
El paño tenía tres dobles, tres figuras han quedado.
San Juan y la Magdalena la cogieron de la mano:
-Caminemos, caminemos, caminemos al Calvario,
que por pronto que lleguemos, ya lo habrán crucificado.-
Ya le han puesto la corona, ya le afiquen los tres clavos,
ya le dan la cruel lanzada a su divino costado.
Quien dirá esta oración todos los viernes del año,
sacará un alma de pena, y la suya si está en pecado.
Si la sé y no la digo, si la oigo y no la aprendo,
en el día del juicio ya sabré lo que me pierdo.
Religiosos
Binissalem
Assonant
¿A on éreu, ensucrada,
suara, com he vengut?
Ramell de la gran virtut,
¿a on vos n’éreu anada?
Botelleta d’aigordent,
ara que et tenc en sa mà,
tapa’t si te vols tapar,
que es cul te faré mostrar
a davant tota sa gent.
Sant Antoni gloriós,
ajudau-mos des del cel.
que per molts anys, don Miquel,
véngui per beneir-mós.