Estaba una niña bordando corbatas,
agujas de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero pidiendo posada.
-Si mi madre quiere, yo de buena gana.-
Le puso la mesa en medio la sala:
cucharita de oro, tenedor de plaat.
En medio la alcoba le puso la cama:
colchones de hilo, sábana bordada.
A la media noche él se levantó;
de las tres que había, a Elena escogió.
La montó al caballo y se la llevó.
Al llegar al monte, allí la bajó,
y le dijo: -Niña, ¿cómo te llamas?
-Yo me llamo Elena y por mi desgracia.-
Sacó un cuchillo y la degolló.
Arrancó una mata y allí la enterró.
Al cabo de un año, por allí pasó
y vió un pajarito y le preguntó:
-¿Quién es esa virgen que aquí veo yo?
-Esta es Santa Elena que usted la mató.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Religiosos
Inca
Assonant
40
IV
En Galicia hay una niña que Catalina se llama.
Su padre es un perro moro, su madre una renegada.
Todos los días de fiesta su padre la castigaba
porque no quería hacer lo que su madre mandaba.
Le mandó hacer una rueda de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha, Catalina arrodillada,
entre lágrimas y llantos al Dios del cielo rogaba.
Bajó un ángel del cielo, bajó para consolarla;
bajó un ángel del cielo con la corona y la palma.
-Sube, sube, Catalina, que el rey del cielo te llama.
-¿Qué quiere el Rey del cielo que con tal prisa me llama?
-Te quería preguntar la vida cómo la pasas.
-La vida la paso muy bien, pero la espero muy mala.-
Cuando sube Catalina, con su corona y su palma,
le comparece el demonio, el demonio que es malvado.
Mientras sube Catalina, marinero cae al agua.
-¿Qué me das, marinerito, si yo te saco del agua?
-Yo te daré mi navío y mi oro y mi plata.
-Yo no quiero tu navío, ni tu oro ni tu plata.
-Pues ¿qué quieres, Catalina, pues que quieres que yo haga?
-Lo que quiero, cuando mueras, que a mi me entregues el alma.
-El alma se entrega a Dios y mi cuerpo a las aguas
y lo demás que me sobra a la Virgen soberana.
Aquella de can Amer
vol que li diguen “senyora”;
du postetes a sa coa
perque s’enrodilli bé.
Andau, andau,
va dir sa marxanda,
no em toqueu sa randa
que la’m mastegau.