Estaba una niña bordando corbatas,
agujas de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero pidiendo posada.
-Si mi madre quiere, yo de buena gana.-
Le puso la mesa en medio la sala:
cucharita de oro, tenedor de plaat.
En medio la alcoba le puso la cama:
colchones de hilo, sábana bordada.
A la media noche él se levantó;
de las tres que había, a Elena escogió.
La montó al caballo y se la llevó.
Al llegar al monte, allí la bajó,
y le dijo: -Niña, ¿cómo te llamas?
-Yo me llamo Elena y por mi desgracia.-
Sacó un cuchillo y la degolló.
Arrancó una mata y allí la enterró.
Al cabo de un año, por allí pasó
y vió un pajarito y le preguntó:
-¿Quién es esa virgen que aquí veo yo?
-Esta es Santa Elena que usted la mató.
Religiosos
Inca
Assonant
Som joveneta amb pretensió
i guapa i bella i enginyador.
Si vui mudar-me, tenc cent vestits,
calces i botes i es peus petits.
Si vui casar-me, tenc pretendents,
Es fadrins d’avui en dia no em ’graden gens,
perque uns són tontos i uns malforjats,
no tenen cap cèntim per doblegats.
Na Catalina filava
estopa de caramell:
mai acabava es muixell
i no treia cap fuada.
Santa Llucia tengué
sa vida penada i trista:
no sé si perdé la vista
o si altri la hi tragué.