Ens endinsem en el món de l'esport a Mallorca. En concret un dels més peculiars: la boxa. Sentirem els testimonis d'Ángel Aranda, El Viejo, i José Luís Vicho, dues de les figures essencials de l'època daurada de la boxa a les Illes.
Me llamo José Luís Vicho Martí, con uve, nací el 18 de noviembre de 1957. Tengo actualmente 61 año, en noviembre hago 61.
I vares néixer a Palma?
Sí, vaig néixer a Son Dureta a Palma i aquí estic.
Com era sa zona de Son Dureta, quan tu vares néixer?
Bé, és una casa eren plantes baixes, això m'ha dit ma mare, perquè jo era recent nat i tots es meus germans també varen néixer allà i era com un descampat.
Devia ser un barri un poc allunyat.
Sí, en pla bosque, com a xaletets que hi havia, això m'han contat. Te hablaré en castellano porque me va mejor. Sí, siempre hablo en castellano, mi madre siempre nos ha hablado en mallorquín y así.
¿A qué se dedicaban tus padres?
Mi madre era ama de casa y mi padre era pintor, se retiró en la Seat como de pintor.
¿Pintaba los coches?
Pintaba coches, oficial de primera y estuvo toda la vida.
¿Tu fuiste a escuela también por aquí?
Yo estuve, yo fui a la escuela de las monjas en la calle... en las Graduadas y luego pasé al instituto y a la pista de los patines que había un colegio de la Falange. Estuve allí y por las mañanas cantando el Cara el Sol, lo típico, y nada luego pasé al instituto y me saqué el certificado de estudios, es como ahora el graduado escolar, antes no existía la palabra esta el graduado escolar, lo saqué y a trabajar. Empecé a los dieciséis años, a los catorce años en la Unión Farmacéutica Balear de recadero de la oficina y luego pasé a la farmacia, estuve cuatro años en la farmacia y luego cinco años al final en la farnacia enfrente de la iglesia San Miguel, que hay una farmacia que hace esquina pequeñita, farmacia Gabriel Balaguer, muy buenas personas, me daban todas las facilidades para irme a pelear a la Península y una persona muy buena persona.
¿Y cómo te interesaste por el boxeo?
Pues nada, porque mi padre fue boxeador y entonces mi padre fue a visitar un amigo suyo, Martín Tercero, que tenía un gimnasio y a raíz de esto pues empecé a ir de escondidas, porque mi padre no quería. No quería que fuera boxeador, muchos golpes y tal, y me fui de escondidas.
¿Cómo era el boxeo en aquellos tiempos? No sé si tu padre te contaba historias de cómo era el boxeo.
Mi padre me contaba historias que eran muy delicadas, que antes había muchas cosas un poco sucias, que no quiero decirlas, pero había que adaptarse a las cirsunstancias de aquellos tiempos. Y ahora ya es más guay. Ahora ya es mucho mejor. Más arreglado y combates, buena gente, no es como antes.
Y cuando empezaste a entrenarte?
Yo empecé tenía catorce años, fue mi primer combate a los catorce años empecé, en el Frontón Balear fue mi debut, que ahora ya no está, ahora no sé si es Mapfre en el paseo Mallorca y nada empecé allá y un combate y otro y otro y hasta el final.
¿Cómo era la afición al boxeo en Palma, había gente aficionada?
Había mucha afición, pero es distinta a la de ahora. Antes era la afición que ibas con tu mujer, ibas con tus hijos, era más familiar, ahora no sé hay más gente joven, no ves, hombre, verás algún matrimonio, pero en aquellos tiempos era más familiar, una cosa más con tu mujer, los amigos, hay mucha juventud ahora, la vida es así. Pero mira, qué vamos a hacer.
¿Qué te atrojo del boxeo? ¿Qué fue lo que te hizo...?
Pues nada, empecé a entrenar, mira, esto me gusta, empecé a entrenar y venga y un día y otro y hasta que me ofrecieron un primer combate en los pueblos. Bueno, el primer combate fue en el Frontón Balear, pero luego ya fue en las veladas de verano, veraniegas en los pueblos, en las fiestas. Y así fue.
Que toda esa cosa ha desaparecido, antes había veladas veraniegas.
Exactamente, ara no es que se vean mucho.
¿Y cómo eran las veladas estas?
Pues las veladas pues gimnasio contra gimnasio, contra otros, luego venía gente de la Península a pelear con nosotros. Federaciones regionales y esto y...
¿Y a la gente de los pueblos le gustaba?
Sí, estaba todo lleno, se llenaba, disfrutaban y nada luego hubo Campeonato de España, combatea amateur por regiones, quedamos subcampeón de España y muy bien había un equipo muy bueno.
¿Cómo eran los gimnasios en aquellos tiempos? Supongo que no tienen nada que ver.
No, son mejores, ahora están todos modernizados, antes era más bien como un garaje, quitando el de Martín Tercero que era un buen gimnasio, pero ahora está todo el material, todo nuevo, todo está muy bien. Material bueno y guantes nuevos.
Porqué los guantes antes...
Sí, antes parecían como una patata, que pesaban un montón, se deformaban por dentro y parecía que llevabas pues un saco no sé, un saco la verdad, lo usaban compañeros y un día y otro y otro y se mojaba lleno de sudor y esto te bailaba que pesaba un montón.
Es decir, compartíais los guantes.
Sí, los guantes había lo mejor quince o veinte en el gimnasio y todos nos poníamos, no eran fijos, no es como ahora cada uno los suyos y tal, ya tienen su material en la bolsa, ya vienen cada uno lo suyo ahora.
Con catorce años, ¿era muy entregado el ponerte a boxear, tenías que entrenar muchísimo?
No, pues sí, yo era un niño cuando empecé y luego debuté a los dieciseis años, estuve dos años entrenando y mi padre ya cuando me vió que no quería cuando me vió pues ya me dijo cuatro cosas, empezó a dirigirme, y nada estuve dos años en el gimnasio y entonces empecé mi primer combate. Mi padre quería que estuviera bien para salir.
¿Y eso qué explicaba a nivel de entrenamiento?
Pues implicaba pues vicios ninguno, bueno, yo no tenía ningún vicio, yo estaba trabajando, por la tarde me iba al gimnasio, por la mañana me iba a correr y así fue y esto es diario.
Tengo la sensación que antes la afición al deporte no era como es hoy en día, no estaba tan extendida, que no había tanto deportista, ¿o sí?
Sí que había, en las veladas estaba todo lleno, había un montón de boxeadores, igual que el futbol igual, ahora hay más facilidades en todo, en estadios, en locales, si hacías una velada en un local, pues está con calefacción, aire acondicionado, hay muchos que encuentras, pasabas un frío, un calor, estaba todo cerrado, que la verdad que y toda la gente fumando, ahora ya no, tu que estás cansado y que te estás ahogando, o sea, luego el humo que te subía encima del cuadrilátero de toda la gente que estaba fumando, te estabas ahogando, joer, si era difícil, pero ya lo llevabas, lo llevabas también, era natural también.
Bueno, también el contrario inhalaba el mismo humo que tú.
Exactamente igual y hay gente incluso que boxeadores, no quiero decir los nombres, amigos míos, que estaban fumando antes de un combate, en el vestuario y venga fumando, venga fumando. Y fumaban y fumaban, cago en la mar. "Esto es lo mejor, esto es vitamina", me decía. Me estaba diciendo, el Tanio, el Joaquín García del Moral.
Me has dicho que el Viejo fue entrenador tuyo.
Sí, muy bueno, muy buena persona, muy buen entrenador, me llevo muy bien, y también me llevaba mi padre, pero mi padre también tenía que trabajar y, cuando no podía, me llevaba él, pero más o menos fue Aranda que me llevó mi carrera boxística.
Llegaste a ser profesional?
Sí, yo me tiré más o menos hice unos 100 combates, 89 o 90 la mar de bien o 90 y algo, muchos combates amateurs, luego pasé a profesional, hice cuarenta combates.
¿Cuando se pasaba a profesional significaba que podías dejar el trabajo o...?
No, no, qué va, a lo primero no, o sea, tu estabas trabajado y peleando, o sea, entrenando por las tardes y esperar que te salgan combates y luego ya sí, luego ya empecé a dedicarme profesionalmente, dejé el trabajo y ya me dediqué profesionalmente al boxeo.
¿Y se podía vivir bien del boxeo?
Hombre, si peleabas sí, yo ganaba un buen dinerito y hice un promedio de doce combates, uno cada mes, no tuve ninguna rotura, no tuve nada, terminaba los combates la mar de bien, no muy castigados y, claro, hice un combate cada mes.
Por curiosidad, ¿qué podías llegar a ganar en esos tiempos?
Bueno, más o menos un combate normal y corriente unas 200.000 pesetas. Era dinero y luego disputé el Campeonato de España tres veces, quedé campeón de España tres veces pues ya 250, 300 mil y si defendías el título fuera de casa pues te pagaban un poco más, claro, porqué peleabas a fuera de casa. Y luego hice el Campeonato de Europa profesional, todo esto es profesional y el Campeonato de Europa aquí en el Palacio de los Deportes de Palma. Hice combate nulo que, cuando terminó el combate, empezaron a tirar sillas porque había ganado yo el combate y me dieron nulo porque el boxeador, su preparador, su apoderado mejor dicho, tenía que hacer el campeonato del mundo tenía que hacer y si yo le ganaba pues le rompía todo su negocio al promotor y entonces no interesaba y me dieron nulo, pero yo el combate lo había ganado. Sí, toda la gente tirando sillas y botes y botellas encima del ring, me va a pegar una en la cabeza y me va pegar un corte. Sí, se armó un cachondeo ahí bastante grande.
¿Qué año era?
En el ochenta y dos, creo que fue.
Tu carrera profesional fue ¿de qué año a qué año?
Del ochenta al ochenta y siete, más o menos, siete años, corrí casi toda Europa, toda España y mira son experiencias que te quedan en la vida y aprendes de todo un poco.
Después de toda esta experiencia, ¿qué era lo que más te gustaba de boxear?
A mí lo que más me gustaba era el ambiente, los compañeros que tenía en el gimnasio, lo pasaba bastante bien, y más si luego había un tío cachondo y tal disfrutabas, y luego competir claro, te ibas de viaje y los mejores hoteles, la verdad que sí, y el ambiente que estabas ahí era tu ambiente estabas metido dentro y yo lo que quería solo era pelear, que me encantaba.
De hecho, el boxeo se suele asociar a la agresividad, pero yo lo he practicado un poco y es casi tiene más que ver con el ajedrez que...
No, es que el boxeo es que si tu le dices a una persona, que te diga a ti la persona, es que "el boxeo es muy violento, es muy salvaje, tendrían que prohibirlo", "no, no, oiga usted, está muy equivocado, porque a mi nadie me obliga a subir a pelear, yo si subo es porque yo quiero, no me vienen con un puñal por detrás "venga sube a pelear", no, yo si quiero pelear peleo y si no quiero pelear, no peleo. O sea, y además la gente que no haya sido boxeador pues esto es un deporte que tienes que combatir y luego nos vamos a cenar todos, después del combate viene la cena y hablamos con el que yo peleaba hablamos del combate como ha ido, o sea, somos amiguetes, porqué una cosa no hay que confundir, o sea, el deporte con la violencia, una cosa es el deporte, tenemos que estar ahí, esto es así, tenemos que pelearnos, esto es así, hay que pegarnos, pero luego como amigos, la gente no lo sabe a esto.
Sí, también está todo el tema este que en parte el boxeo es saber cubrirte...
Hombre, pues sí, es pegar y que no te peguen, ser un buen estilista y tal, pegar cuatro, cinco, siete, ocho, una serie y luego salirte del contrario, así es pocas veces te pegarán, te meten a una paliza.
¿Cómo eras tú?
Yo era estilista, yo era inteligente, yo pegaba unas cuantas series y me iba y así todo el tiempo, a no ser que te pille en el momento que tu no estás pegando estas series te peguen un golpe o algo, que esto es predecible, y nada es con mucha inteligencia, con mucha cabecita, porque todo el mundo sabe pegarse, todo el mundo venga fajadores que te pegan, si te pillan te hacen daño, pero esto no es boxeo, yo creo que el boxeo es una cultura, es un deporte que hay que ir con mucha inteligencia y con mucho capet, com diuen en mallorquí.
Pero debe ser complicado mantener la cabeza fría sobretodo cuando...
No, tienes que ser, yo no he tenido ningún problema, tienes que ser frío y al instante caliente, tienes que apretar fuerte y luego con cabecita, son décimas de segundo que estás pensando o yo peleaba de esta manera. Son décimas de segundo voy a hacer esto, ya está. Voy a hacer lo otro, rum, así como vaya evolucionando el combate es como tienes que pelear.
¿Había mucha afición en España?
Sí, en España siempre ha habido mucha afición, siempre y la sigue habiendo. La verdad que sí.
Lo que pasa es que tengo la sensación de que ahora parece que el futbol lo tapa todo y no hay nada más y antes había un poco más de afición. Me acuerdo que en Mallorca había unos años que la gente era super aficionada al ciclismo.
Sí, bueno, el futbol siempre ha sido el deporte rey en todo el mundo, pero aquí era tierra de campeones, había muchos campeones de todas las modalidades, aquí había mucho deporte y gente muy buena y campeones.
¿Cuántos años tenías cuando te retiraste?
Yo me retiré cuando mi hijo tenía ocho meses. Ocho meses yo me retiré con 28 años, 29 me retiré, me retiré joven, ya tenía que dejar el niño, tenía que dejar la familia y viajar para arriba y para abajo dije me retiro y ya no quise. Yo estaba con el niño obsesionado y mira he conseguido un trabajo y ya está y me retiré.
Se habla mucho de las secuelas del boxeador...
Bueno, como tu comprobarás, estás hablando conmigo y yo creo que soy una persona normal y corriente. Esto de las secueles te puede pasar cuando eres un fajador, que recibe muchos golpes para pegar una buena ostia tienes que recibir cinco o seis y esto no es plan, porque un combate y otro y otro son muchas ostias y es cuando acabas un poco... tocadito, como dicen.
Pero también supongo que es algo que tienes en mente. Siempre cuando combates debes tener ese miedo de...
No, miedo no, es un respeto que tienes al contrario, pero si tu pillas con inteligencia y sabes lo que quieres hacer, pues hombre recibes unos cuantos golpes, pero no van a dejare tocado ni mucho menos.
¿Nunca te hicieron KO?
Sí, sí, me hicieron KO en el primer campeonato que tuve con Cecilio Lastra de Santander, que fue campeón del mundo, este me pilló desprevenido. Fui a saludarlo y ya me quitó la mano, le saludas así como un saludo, como si empezaras a pelear, un saludo, me quitó la mano y me dió, o sea, me saludó bien, me saludó bien saludado.
Un poco sucio, ¿no?
No, que va, tocas las campana, cuando toca la campana, estás ya en el combate, si quieres saludar saludas y si no no saludas o saludas desde lejos, levantas la mano, yo fui a tocarle el guante con el mío y es cuando patapam.
No volviste a saludar a nadie más.
No, desde lejos, ya me bastó el saludo que me dieron, no, fue un buen saludo. La verdad que acertó, me levanté otra vez, me levanté un poquito mareado, me volvió a tirar y entonces Aranda y mi padre tiraron la toalla, porque yo ya estaba listo. Claro, estaba yo super tocado ya.
Es que un golpe directo de según quien te deja...
Encima que era pegador y encima un golpe frío, es el que hace más daño, un golpe frío que o te lo esperas, además que empezar el combate está fresco, es mortal esto. Y claro yo ya estaba dando vueltas y mareado y tiraron la toalla. Suele pasar cuando hay muertes de boxeadores es porque no tiran la toalla en el momento indicado. Cuando tu ya estás, cuando ves que ya no se aguanta y siguen y siguen y el preparador no te tira la toalla es cuando pasan problemas de éstos.
¿Había algún boxeador con el que te cruzaste muchas veces que digas con este me encantaba combatir?
Sí, sí, incluso íbamos al castillo a correr juntos con Isidoro Cabeza y con Torito Gómez que yo peleé con él que eran uruguayos, eran amigos y entrenábamos juntos, pero cuando tienes que pelear has de pelear, íbamos ahí, hacíamos bromas en el castillo, corríamos, nos preparábamos muy bien, cogíamos mucho fondo y luego en el gimnasio. Y si te toca pelear con él pues sabe mal, claro, que sabe mal pero él sabe y yo también que hay que pegarlo.
De hecho, en el boxeo esta cosa de que tienes que tener un fondo físico brutal para precisamente aguantar, porque los asaltos son intensidad máxima y tienes que aguantar, es como si jugaras un partido de futbol condensado en dos minutos.
Sí, exactamente, tienes que tener una preparación muy buena, es ir a correr cada día, por las mañanas al castillo y coges fondo y luego al gimnasio, te metías dos horas en el gimnasio y una hora y media corriendo en el castillo, no seguido, vas tirando manos, las ramas y luego correr y corres y coges un fondo impresionante y luego por la tarde al gimnasio.
Saliste vinculado al boxeo cuando te retiraste?
No, me retiré de completo, bueno, luego me ofrecieron, me llamaron un multimillonario de los chalets de Son Vida para preparar a un hijo suyo, me fui para allá y me tiré dos meses preparándole porque le gustaba mucho y tal y me pagó bastante bien y le entrené y le enseñé. Es un capricho de ricos y nada pues muy bien y luego ya lo dejé, a veces voy al gimnasio, a ver a los compañeros a ver a Aranda mi preparador y a veces pues me entreno un poquito, pero el gusanillo siempre lo tienes, me entreno pero una cosa así una cosa ligera.
¿No has vuelto a subir a un ring?
Sí, hice una exhibición, hice con un compañero hará un par de años, pero una exhibición, sin pegar fuerte, un tanteo, un combate.
¿Cuál es el mejor boxeador con el que te has enfrentado?
Yo me enfrenté... hay varios, hay Esteban Eguía de Santander, Isidoro Cabeza, no era técnicamente muy bueno, pero tenía un fondo impresionante y siempre iba hacia delante, siempre iba a reventar y, si te pillaba, ya te dejaba listo, era un pegador y tenías que trabajarle mucho y con mucho cuidado que no te pille, si te pillaba, adiós. Y luego ha habido varios también, luego ha habido un tal Barcala de Madrid pues este era muy bueno y un tal Rodríguez que también era muy bueno, hay varios, hay varios, que tenías que hacer el combate que el mejor te adaptases al contrincante, que era distinto todo.
¿Y vas a combates cuando hay veladas vas a..?
Sí, voy a veces, pero no voy mucho, ya me he cansado, estoy un poquito que he perdido un poco la afición, la verdad que sí.
Supongo que ha cambiado mucho el boxeo también?
Sí, sí, no es como antes, antes no quiero desprestigiar a nadie, porque aquí hay boxeadores muy buenos, buenas veladas fantásticas, pero me he cansado, la verdad que no voy mucho.
En total, entonces, ganaste tres veces el campeonato de España.
Fui tres veces campeón de España, una vez subcampeón de Europa o podías decir campeón de Europa compartido porque fue más nulo en la práctica que como lo puedes decir, más nulo son los dos iguales, los dos campeones de Europa, un decir, que es el que había ganado, que cuando tiraron botellas y tiraron de todo, y luego otro que hice en Londres que me fui enfermo, porque se pagaba muy bien la bolsa y yo necesitaba dinero en aquel entonces, entonces dije voy a ir como sea lesionado o como sea porque a lo mejor lo aplazas y hasta que te pongas bien, entonces no sabes si se lo van a dar a otro, vale más pájaro en mano... voy a ir como sea y fui bastante lesionado.
Y era un título.
Campeonato de Europa en Londres.
Y perdiste.
Perdí en el cuarto asalto que me pegó los flancos y es cuando yo tuve un lumbago tuve y que los médicos me pusieron la acupuntura para ver si me calmaba el daño y efectivamente no me hizo nada, entonces me pegaron abajo donde tenía dolor, en el lumbago, y es cuando ya me agaché, no quedé, no perdí por KO porque estaba inconsciente, fue por el dolor que yo tenía que me pegó abajo y es cuando tuve un montón de daño, el árbito contando y yo cóntame lo que quieras que ya no me podía levantar.
Debía ser curiosa también en aquellos años viajar por todo el mundo como boxeador.
Pues sí, he peleado bastante por toda Europa, casi Europa, dos o tres veces y luego por España cuando estaban haciendo la luga profesional que viajas por toda España y nosotras igual.
¿Y cómo lo hacías en avión?
En avión, claro.
Debía ser divertido.
Sí, hombre, con todos los compañeros, todos los de la selección y tal era muy guay, lo pasábamos muy bien. Son anécdotas que te quedan en la vida y buenos recuerdos, buena gente.
Ya para acabar, te tengo que preguntar por lo que te contaba tu padre que no querías comentar del boxeo antes, de las trampas del boxeo antes, de las trampas del boxeo antes.
Ah bueno antes era de otra manera, que a lo mejor lo hay ahora también por Europa y sobretodo por Estados Unidos, aquí en España hay muy poco, pero antes había en los tiempos de mi padre cuando peleaba sí que había, había un poquito tongos y tal y te ofrecñian dinero y un poco más, me lo contaba mi padre, pero a mi no, nunca...
Apuestas supongo...
Sí, apuestas, exactamente, las apuestas era todo, pero yo aquí yo no he visto nada, en mi época yo no he visto.
De hecho, como que viviste una época dorada para el boxeo en España donde todo era subida.
La época mía la que había el boom del boxeo y cada dos por tres había veladas y mira es una cosa que te queda, es un recuerdo que te queda a dentro y has dejado muchos amigos y muchos compañeros que han muerto, que ya no están con nosotros y a veces piensas y tienes un poquito de melancolía y te receurdas de ellos y tal, la vida, esto es la vida.
De hecho, debe ser una lástima que hayan desaparecido tantas veladas, ahora son mucho más esporádicas...
Porque aquí hay mucha afición en el boxeo, aquí en Mallorca hay mucha afición y, si te traes unos cuantos combates buenos, aquí hay gente. Hay unos cuantos chavales que lo hacen muy bien, son bastante buenos. Yo destacaría al era tailandés el chico, no me acuerdo como se llama, tenía un gimnasio, hay varios, que ahora mismo no me aceurdo los nombres.
No, si acaso lo buscaré si era tailandés, está Quiñonero.
Quiñonero, que quieres que te diga...
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