¿Quin abre en el món hi ha
que té la llenya dolenta
i dalt sa fuia sustenta
fruita bona de menjar?
La figuera de moro.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Endevinalles
Artà
168
II
Yo tenía siete perros. Uno me lo pilló el tren.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que seis.
De los seis que me quedaban uno se fue de un brinco.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que cinco.
De los cinco que quedaban, uno se fue de un salto.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que cuatro.
De los cuatro que quedaban, uno se murió de sed.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que tres.
De los tres que me quedaban, uno se murió de tos.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que dos.
De los dos que me quedaban, se llevó uno el tío Bruno.
No me quedan, no me quedan, no me quedan más que uno.
El uno que me quedaba, se le salió a la portera,
y le dio un palo mortal por cagarle en la escalera.
Aquí acaba el cantar.
Un aucell que vol fer es niu
tragina paies de pressa.
Al•loteta, ets de peça!
Es el meu cor qui t’ho diu.
Des que t’he deixat, amor,
no som tenguda alegria
tant en sa nit com de dia
vaig carregat de tristor.