En es canons d’es segar,
hi tenc s’al•lota pintada:
per això, qualque vegada,
quan ve que faç sa falcada,
ve bé mirar-me sa mà.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Segada
Sineu
923
II
En Darder feia la pala
i deia petit: -Cornau-;
i llavò, més fort: -Callau!
Val Déu, quina gent tan rara!
Estaba la niña bordando corbatas
con tijeras de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero, pidiendo posada.
-Si mis padres quieren, yo, de buena gana.-
Salieron sus padres, le dieron posada,
le pusieron cama en medio una sala;
cortinajes de oro, sábanas y almohadas;
y a la media noche ya se levantó;
a la más pequeña ya se la llevó.
Se la levó al monte y le preguntó:
-Dime, niña Flora, dime, niña Flor,
dime tu apellido y tu nombre no.
-Me llamo Elena.- ¡Ay, qué desgracia!
Sacó un puñal de oro y allí la mató.
A los quince años, por allí pasó
y vió un pastor y le preguntó:
-De quién es esta ermita que aquí veo yo?
-Es de Santa Elena que usted la mató.
-Maldito el convento y el que lo fundó,
que por ti, Elena, voy a la Inquisición!
Homo casat i festetja,
hauria mester embarcar
i en esser allà d’allà
dar-li feina a rebentar,
i llenya en no atropellar,
i es pa amb una passetja.