Estaba la niña bordando corbatas
con tijeras de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero, pidiendo posada.
-Si mis padres quieren, yo, de buena gana.-
Salieron sus padres, le dieron posada,
le pusieron cama en medio una sala;
cortinajes de oro, sábanas y almohadas;
y a la media noche ya se levantó;
a la más pequeña ya se la llevó.
Se la levó al monte y le preguntó:
-Dime, niña Flora, dime, niña Flor,
dime tu apellido y tu nombre no.
-Me llamo Elena.- ¡Ay, qué desgracia!
Sacó un puñal de oro y allí la mató.
A los quince años, por allí pasó
y vió un pastor y le preguntó:
-De quién es esta ermita que aquí veo yo?
-Es de Santa Elena que usted la mató.
-Maldito el convento y el que lo fundó,
que por ti, Elena, voy a la Inquisición!
Religiosos
Sineu
Assonant
Jo segava i tu dormies
com sa llebre dins es jaç,
emperò no feies cas
que un pobre fadrí gastàs
s’escarada amb xeremies.
El món a cop de romana
jo el te daria pesat,
si tu em daves destriat
es compte d’es grans de blat
que cuien dins un reinat
any que hi hagi bona anyada.
Que estic d’ensabaterat!
I tu sempre el m’anomenes!
Malbé es facen ses empenes,
ses formes i ses alenes
i es fil encerolat!