Por las calles de Madrid se pasea Filomena
con sus dos hijas queridas bajo de una limonera.
El Rey turco paseando se enamoró de una de ellas:
se casó con Blancaflor; Filomena es más pequeña.
Al cabo de siete meses, Rey Turco se fue a la guerra.
Su suegra lo recibió con alegría y contento.
-Bienvenido seas, Turco. –Bienamada seas, suegra.
-Turco, Turco, ¿a qué has venido? MI hija, ¿cómo se encuentra?
-Los nueve meses pasados, su hija se encuentra buena.
Lo que más me ha encargado que le lleve a Filomena,
hija suya, hermana nuestra; le daré cuanto ella quiera.
-Esto sí que no lo harás, porque Filomena es bella.
-Yo la trataré muy bien, como hija suya y nuestra.-
El reloj toca las cuatro, Filomena ya se entrega.
Se puso el vestido blanco, calzadita media seda.
Ya la monta en el caballo y se la lleva a su tierra,
allí juntitos los dos, el cuñado y Filomena.
A la mitad del camino, con palabras la requiebra:
palabritas del cuñado, palabritas pa ofenderla.
-Demonio de cuñadito, el demonio ya te tenta!
-O me tenta o no me tenta, no me deja de tentar.
Ocasión que tengo ahora, no la dejaré escapar.
Él la bajó del caballo, la sube de peña en peña.
-Te voy a cerrar los ojos y te arrancaré la lengua.-
Por allí pasó un pastor, San Juan Bautista lo era.
Con las señas que le dio, papel y pluma pidiera.
-Si yo tenía papel, una carta escribiría
(la tinta yo la pondré con la sangre de mis venas)
para entregar a mi hermana de parte de Filomena.
Pastor, si vas a mi tierra, me harás este favor
de entregar esta cartita a mi hermana Blancaflor,
de su hermana más pequeña
deshonradita en el bosque y sin ojos y sin lengua.-
Y cuando el Turco llegó, su mujer sabe la nueva.
Lo primero que le dice: -¡Oh, qué carita más bella!
¡Jesús, que cara tan dulce! ¡Jesús, que cara tan bella!
-Vamos, Turco, a cenar, que tengo una rica cena.
-¡Oh, qué carnita más dulce! ¡Oh, que carnita tan buena!
-Más dulces eran los ojos de la pobre Filomena,
que está allí, en el bosque y sin ojos y sin lengua!
-¿Quién te ha portado esta carta? ¿Quién te ha portado tal nueva?
-Ángeles hay en el cielo y pastores en la tierra.
Madres que tengáis hijas, casadlas en vuestras tierras,
que ya veis lo que ha pasado a mi hermanita Filomena,
que está solita en el bosque deshonradita y sin lengua.-
Se pegó tres puñaladas en medio del corazón:
-Esta va por Filomena, esta va por Blancaflor,
la tercera por el chiquillo el fruto de nuestro amor.
Y esta para los pastores que han portado esta nueva.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
De raptes i forçadors
Capdepera
Assonant
233
IV
Va començar primerenc,
es nebot, a dir-me “tia”!
I jo més m’estimaria,
si tal cosa se seguia,
tirar-me dins un avenc.
Me diuen Toni Llabrés,
fii de Juan i Maria;
per servir-vos, amor mia,
jo sempre n’estic después.
No me pegueu, mu mareta,
per amor de Déu del cel:
si he rompuda sa gerreta,
ja la’m pagarà En Miquel.