-¡Ay, Anita de mi vida, ay, Anita de mi alma,
si cumplieras mis deseos, serías rica y amada!
-Vale más vivir con honra que ser rica y amada.-
La Reina, falsa y traidora, que todo lo escuchaba,
al oír lo qu eel Rey decía se puso muy enfadada.
La Reina hizo convite en Sevilla y en Granada
de Condes y caballeros. –Venid todos a mi casa,
que venga el Conde Flores, que por él se hace la causa.-
A la mitad del convite, la Reina ya se levanta.
-Todos los que estáis aquí, tenéis la mujer honrada,
incluso (sic) el Conde de Flores que la tiene muy mundana.
-Si es verdad de mi señora, muy pronto iré a matarla.
-Sí es verdad, mi caballero; yo mismo lo presenciaba.-
El Conde sacó la espada para ir a matarla.
A la mitad del camino, se encontró su esposa amada,
con los brazos extendidos para darle una abrazada.
-¡Quítate de aquí, maldita; quítate de aquí, malvada!
En el palacio del Rey, me has hecho bajar la cara,
y ahora tendrás que morir con esta cruel espada.
-No me mates, mi marido, con esta cruel espada.
Hija mía, serás buena, luego dirán que eres mala.
Cuando tu padre me haya muerta, me lavará sbien la cara,
me llevarás a la Reina y dirás que soy honrada.
-¿Quién ha hecho esta muerte? ¿quién es que ha sido la causa?
-Mi padre, Conde de Flores, la Reina Juana malvada.-
El Rey sacó la espada y a la reina fue a matar.
-Ahora, tu serás la reina, la reina y gobernadora.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Esposa dissortada
Llucmajor
Assonant
222
IV
Molta de gent se pensava
si jo dormia.
Altres deien si tenia,
en es cor, gota.
Mal de gota no en tenia.
-¿Que no veis quin baf de vi
que deixa anar?
No ploreu, no ploreu, no,
que demà ja estarà bo.
Si estava malalt,
estaria blanc
i ara està com sa sang
i ben calent;
això és vi i aigordent
que s’han topat.
Tant si puc com si no puc,
tenc d’arrancar s’aleixandri;
si alcanç aquest calamandri,
peu descalç he d’anar a Lluc.
Enguany seg a Sa Barrala;
l’any qui ve no hi segaré,
perque cada sementer
és més llarg que un tir de bala.