A la Tore Xica, a la torre anam.
Allà hi ha una noia que jo l’estim tant!
De tant que l’estim, no la vui casar.
-¿Què fas aquí, nina que fas aquí tant!
De tant que l’estim, no la vui casar.
-¿Què fas aquí, nina que fas aquí tant?
-Rent unes faldilles i un davantal,
per anar bonica la nit de Nadal.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Raptes i forçadors
Santa Maria del Camí
Assonant
91
IV
Rosa, rosa de roser,
rosa tan purificada,
rosa blanca i encarnada,
tres o quatre colors té.
-Madona ¿no hauríeu vista
sa meva fia estimada?
Ell se’n va anar anit passada
i encara no la som vista.
-Patrona, sa vostra fia
no la m’heu dada a guardar.
Si no és a sa Gerreria,
a qualque altre lloc serà.
Por el rastro de la sangre que Jesús ha derramado,
iba la Virgen María en busca de su Hijo amado.
De allí se fue a Belén, tres horas lluny del Calvario.
En la calle de la Amargura, una mujer ha encontrado:
-¿Qué haces aquí, mujer? ¿qué haces aquí llorando?
-Busco a mi Hijo querido que por aquí ha pasado
con una cruz en los hombros y un cadena arrastrando.
¿Acaso vos habéis visto pasar a mi Hijo amado?
-Dadme las señas, Señora, de vuestro Hijo adorado.
-Es más blanco que la nieve, más brillante que oro y plata,
en su frente lleva el sol y tiene cara de ángel.
-Por aquí pasó, Señora, por aquí Cristo ha pasado,
con una cruz en los hombros y su cuerpo maltratado.
Me ha pedido que le diera un paño de mi tocado
para quitarse el sudor del rostro desfigurado.
Tres dobles tenía el paño, tres figuras me han quedado.
Si lo quereis ver, Señora, aquí lo tengo estampado.-
La Virgen, del sentimiento, allí cayó desmayada.
San Juan y la Magdalena fueron pronto a levantarla:
-Vamos, vamos, mi Señora, vamos al monte Calvario,
que, por pronto que lleguemos, ya le habrán crucificado.-
Ya le ponen la corona, ya le rebaten los clavos.
Ya le han dado la bebida de hiel amarga y vinagre.
Ya le pegan la lanzada en el divino costado.
Esta oración diré todos los viernes del año;
sacaré un alma de pena, la mía, si está pasando.
Quien la sabe y no la dice, quien la oye y no la aprende,
hasta el día del juicio no sabrá lo que se pierde.