Sa Font de s’Enguilandó, hi ha una enguilandama.
S’aixeca dematí per compondre bugada.
Passaren los tres reis, tots tres la se miraren.
Tornaren a passar. Tots tres la saludaren.
Quan tornaren passar, li feren capellada
i el primer va dir: -Oh, quina enguilandana!-
Va respondre el segon: -Amb ella fos casada! (sic)
I el tercer va dir: -Saps que és de mermulada!-
La sogra estava a dalt, que tot ho escoltava.
L’agafa per un braç, bufets i bufetades.
-Vamos, Catalineta, ¿quin metge vols tu ara?
-El metge que vui jo, la mort i la mortaia.
-Vamos, Catalineta, ¿quin testament fas ara>?
-El testament que jo faig, no vos ’gradarà gaire.
El meu vestit de seda, per les meves criades.
El meu vestit de vellut, per les meves germanes.
El vestit que duc damunt, por la Virgen del Carmen.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Esposa dissortada
Inca
Assonant
54
IV
Adiós, Mare de Déu;
Mare de Déu, adiós.
Donau-mos salut i vida
per tornar a veure-vós.
S’escolà de Biniali
amb so rector de Lloseta
menjaven es xocolate
amb pebres de cirereta.
-Deténtate, bella mora; deténtate, mora linda;
deja que mi caballito beba de esta agua tan limpia.
-Ojo, no soy mora, señor, yo soy doncella cautiva.
Me cautivaron los moros cuando diez años tenía.
-Si quieres venir conmigo, a casa te llevaría
y encima de mi caballo vámonos los dos, vida mía
-Esta ropa que yo lavo, ¿en dónde la llevaría?
-Y encima de mi caballo en el mar la tiraría.-
Al pasar por aquel bosque, ella a llorar se ponía.
¿Por qué lloras, linda dama? ¿por qué lloras, mora linda?
-Lloro porque en estos bosques, mi padre a cazar venía
con mi hermano Modelesto y yo con su compañía.
Al pasar por aquel bosque, la mora se sonreía.
-¿De qué ríes, mora bella? ¿de qué ríes, mora linda?
-No me río del caballo, ni tampoco de la guía;
río al ver a mi patria de donde he sido nacida.
-Dime, ¿quiénes son tus padres? dime, ¿quién es tu familia?
-Mi padre, don Juan Vilares; mi madre, doña Elvira;
un hermanito que tengo llamado José María.
-Válgame San Juan de Dios, Virgen sagrada María!
Pensaba llevar mujer i llevo mi hermana Elvirita.
Abrid puertas del palacio, ventanas y ventanillas:
aquí os traigo una rosa, la que lloráis por perdida.
¿Qué pagarías, mi madre, por ver a vuestra hijita?
-La mitad de mi corona, si la llevas honradita.
-Doncella la llevo, madre, doncella y honradita.
Sólo lleva un abrazo de vuestro José María.