En Sues i En Mateu
i En Toni Baltasar
diuen que volen votar
quantra an En Font de Sineu.
D’es bombet d’es Segretari
n’hem de fer un fogueró
per cremar es batle major,
En Font i es segretari.
De Sineu un potecari
un partit nou ell ha alçat;
ha posat en mal de cap
En Font i es segretari.
Ja tornaràs quan voldràs,
que de mi ja tens l’honor.
Sabràs que he mudat s’amor
en un punt d’ocasió
que rallar amb mi vol compàs.
Estaba la niña bordando corbatas
con tijeras de oro y dedal de plata.
Pasó un caballero, pidiendo posada.
-Si mis padres quieren, yo, de buena gana.-
Salieron sus padres, le dieron posada,
le pusieron cama en medio una sala;
cortinajes de oro, sábanas y almohadas;
y a la media noche ya se levantó;
a la más pequeña ya se la llevó.
Se la levó al monte y le preguntó:
-Dime, niña Flora, dime, niña Flor,
dime tu apellido y tu nombre no.
-Me llamo Elena.- ¡Ay, qué desgracia!
Sacó un puñal de oro y allí la mató.
A los quince años, por allí pasó
y vió un pastor y le preguntó:
-De quién es esta ermita que aquí veo yo?
-Es de Santa Elena que usted la mató.
-Maldito el convento y el que lo fundó,
que por ti, Elena, voy a la Inquisición!