A Son Quint lleixiu calent
que l’escaufen per pastar,
i a Sa Talaia que hi ha
un gall qui fa sentiment.
Rafel Ginard
Cançoner Popular de Mallorca
Transcripció edició
Son Quint
Petra
1555
III
Gelosia tenc sembrada,
gelosia coiré;
benhaja sa gelosia
i el qui gelosia té.
Mañanita, mañanita, mañanita de San Juan,
se paseaba el rey-Conde por la orilla del mar.
Minetras los caballos beben, él se pone a cantar.
La Reina que lo está oyendo, desde palacio, cantar:
-Hija mía, ¡qué bien canta la sirenita del mar!
-Madre, no es la sirenita, ni tampoco lo será:
es el hijo del Rey-Conde que por mí penando va,
antes que amanezca el día, juro que lo he de matar.-
Por los montes, por los montes, la Reina a buscarlo va,
y lo encuentra dormidito a la orilla del mar.
Con puñalito de plata, tres puñaladas le da;
otras tres a su caballo, la jaca la tira al mar.
La hija que se ha enteradop a casa de su tío va:
-Ay, tío de mi vida, un favor me va usted a da:
mi madre mató al Rey-Conde a la orilla del mar,
y quiero yo, tío mío, que lo mande usted a enterrar.
-Si es el favor que me pides, concedido lo tendrás.
Ve a la puereta de la iglesia y allí lo verás pasar.-
Fue a la puerta de la iglesia y de allí lo vió pasar:
-Ve con Dios, amante mío, que junto a ti me tendrás.-
Pasa un día, pasan dos, la hija enfermita está.
Pasan tres y pasan cuatro, enferma de gravedad.
Pasan cinco y pasan seis, ya la llevan a enterrar.
Oh capellà, capellà!
Encara em parla de gloses?
Faça via a dir-me coses,
que, com voldrà, no podrà.