Dins la vila d’Alaró
vaig sentir cantar es marxando
i va esser un belindrango
qui passejava sabó.

Més informació
Recopilador

Rafel Ginard

Referència bibliogràfica

Cançoner Popular de Mallorca

Via d'incorporació

Transcripció edició

Classificació

Alaró

Poble

Inca

Núm de glosa

255

Volum

III

Altres cançons relacionades

Gerineldo, Gerineldo, Gerineldito querido,
¡si te pudiera tener tres horas en mi retiro!
-No se burle usted, señora, no se burle usted conmigo.
Porque soy vuestro criado, señora, os burláis de mí.
-No me burlo, Gerineldo, que de veras te lo digo.
Entre la una o las dos mis padres se habrán dormido.-
Entre la una o las dos, se oye un pequeño ruido.
-¿Quién rodea mi palacio? ¿Quién pasea en mi castillo?
-No tema, soy Gerineldo, que vengo a lo prometido;
Vengo en zapatos de seda por no hacer tanto ruido.-
Se pusieron a hablar como mujer y marido.
Cansaditos de hablar, se quedaron adormidos.
Cuando el Rey se despertó, dos horas el sol nacido,
se fue al cuarto de la Infanta y los encontró dormidos.
Puso mano a la espada: -¿Que les les tiro o no les tiro?
Si mato a Gerineldo, desde niño lo he tenido;
y si mato a la infanta, mi reino será perdido.
Les pondré la espada en medio: les servirá de testigo.-
La infanta se dispiertó: -Dispiértate, amor mío;
despiértate, Gerineldo,
que la espada de mi padre entre los dos ha dormido.
-¿Por dónde me iré, señora, por no ser tan conocido?
-Sale por el jardín mayor a coger flores y lirios.
-¿Dónde vienes, Gerineldo, que estás tan descolorido?
-Vengo del jardín mayor de coger flores y lirios;
la fragancia de la rosa el color me ha bebido.
-No lo niegues, Gerineldo, que con mi hija has dormido.
De la mañanita, a las ocho, seréis mujer y marido.
-La promesa tengo hecha a la Virgen de la Estrella:
de mujer que ha sido mía, de no casarme con ella.
La promesa tengo hecha a la Virgen del Pilar:
mujer que sirve de dama, de no poderme casar.

En Galicia hay una niña que Catalina se llama.
Su padre es un perro moro, su madre una renegada.
Todos los días de fiesta su padre la castigaba
porque no quería hacer lo que su madre mandaba.
Le mandó hacer una rueda de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha, Catalina arrodillada,
entre lágrimas y llantos al Dios del cielo rogaba.
Bajó un ángel del cielo, bajó para consolarla;
bajó un ángel del cielo con la corona y la palma.
-Sube, sube, Catalina, que el rey del cielo te llama.
-¿Qué quiere el Rey del cielo que con tal prisa me llama?
-Te quería preguntar la vida cómo la pasas.
-La vida la paso muy bien, pero la espero muy mala.-
Cuando sube Catalina, con su corona y su palma,
le comparece el demonio, el demonio que es malvado.
Mientras sube Catalina, marinero cae al agua.
-¿Qué me das, marinerito, si yo te saco del agua?
-Yo te daré mi navío y mi oro y mi plata.
-Yo no quiero tu navío, ni tu oro ni tu plata.
-Pues ¿qué quieres, Catalina, pues que quieres que yo haga?
-Lo que quiero, cuando mueras, que a mi me entregues el alma.
-El alma se entrega a Dios y mi cuerpo a las aguas
y lo demás que me sobra a la Virgen soberana.

Bona aigo, Mare de Déu,
tendrem bon blat a sa rota.
Vos daré sa paia tota
i es blat serà tot meu.

Mallorca Oral - tradicionari-de-mallorca

Tradicionari de Mallorca

Mallorca Oral - arxiu-oral-de-mallorca

Arxiu Oral de Mallorca